944 vs. Cayman, rectificar es de sabios

Porsche Cayman

Lo confieso, la primera palabra que vino a mi mente cuando vi el Cayman fue “fracaso”. Pensé que iba a ser otro 944. Me equivoqué.

Existe un curioso paralelismo-antagonismo entre el 944 y el Cayman. Ambos modelos pertenecen a la “segunda unidad” de Porsche. Ni hacen cuadrar los números -Cayenne-, ni son el modelo de representación -911-. Sin embargo, no tienen nada que ver.

El Cayman es tecnología Porsche de última generación, el 944 estaba basado en el segundo mayor fracaso de Porsche en toda su historia: el 924. El 924 era, básicamente, un Volkswagen. Fue un proyecto que Porsche compró con la idea de crear un “modelo de acceso” cuando VW lo desechó para quedarse con el Audi Quattro. Era el Dacia Logan de Porsche. Hacía lo mismo que un 911, pero por muchísimo dinero de la época. Francamente, no imagino al presidente de Rolls-Royce diciendo: “sustituiremos la madera de roble del salpicadero por aglomerado pintado para abaratar costes, así podremos vender el coche a 300.000 euros en lugar de 500.000″. Eso fue lo que hizo Porsche con el 924.

La solución a ese error fue…. persistir en él. Crearon el 944 como modelo de acceso. Hicieron un restyling exterior e interior, fabricaron motores nuevos y más potentes y, ahora sí, la tecnología era Porsche íntegramente. Sin embargo, en aquella época si alguien decía que tenía un coche con motor delantero de 4 cilindros en línea, 4 plazas, maletero trasero y tracción trasera, no sabías si hablabas con el propietario de un 944 o de un Seat 131. Demasiadas concesiones dejaban en un lugar poco decoroso a un deportivo de ese precio (6.500.000 ptas. año 1986)

El Cayman es una idea nueva. Es cierto que Porsche lo ha situado a una prudente equidistancia entre el Boxster y el 911, lo cual hace pensar en producto de marketing, pero es un Porsche al 100%. Biplaza, motor central, calidad de primer nivel, tacto deportivo marca de la casa, diseño novedoso, sin concesiones en definitiva. Me recuerda mucho al coche de Penélope Glamour, pero no es un 944. Eso sería peor, mucho peor.

PD: el mayor fracaso de Porsche fue el 912.

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