997, II parte

En este caso la segunda parte es mejor que la primera. El 997 serie II goza de más personalidad y espíritu 911 que su predecesor. ¿Los motivos?, prestaciones, imagen e innovación.

En prestaciones, los motores reciben un significativo aumento de potencia: de 325 a 345 cv. las versiones Carrera y de 355 a 385 cv. los S. No se alteran los turbo, y GT’s. Así, el 911 Carrera S hace el 0-100 en 4,7 seg. y su velocidad punta supera los 300 km/h. por primera vez en la historia de esta versión. No está mal para un “básico”.

En imagen porque desde 1998 -año de comercialización del 996- la trasera apenas había sido modificada. La actual destila personalidad y deportividad. Además, Porsche había desterrado en el 997 I el deflector trasero que une los pilotos en los 4S, sello inconfundible de estas versiones en particular y del modelo en general.

 

Innovación porque el cambio PDK supone -o debería- el mayor salto tecnológico del 911 en los últimos 15 años, desde la llegada del 993. PDK es el cambio automático de doble embrague que Porche ha desarrollado para dotar al nueveonce de la efectividad y deportividad esperadas. Veremos los resultados, de momento los especialistas coinciden: el mejor cambio deportivo en un coche de estas prestaciones.

Preguntas frecuentes | Contáctanos | Aviso legal | Política de privacidad | Cookies | Herramientas de SEO

© BINT